El primer paso esencial para implementar un plan de emergencia es evaluar los riesgos asociados al transporte de sustancias peligrosas. Esto implica:
Identificar las sustancias peligrosas que se transportan y sus características (inflamabilidad, toxicidad, corrosividad, etc.).
Evaluar los posibles riesgos durante el transporte, como derrames, fugas o accidentes en rutas específicas.
Considerar la infraestructura de transporte (vehículos adecuados, rutas seguras, etc.).
Con esta información, puedes identificar las zonas de mayor riesgo y crear procedimientos específicos para cada tipo de incidente.