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Resani » Calificación Técnica Industrial en Chile
Obtén tu Calificación Técnica Industrial sin complicaciones con Resani
La Calificación Técnica Industrial (CTI) es un certificado emitido por la SEREMI de Salud, que garantiza que tu industria, taller o bodega cumple con las normativas urbanísticas y sanitarias establecidas en Chile. Este documento es esencial para operar legalmente y obtener permisos de edificación y recepción final en las instalaciones industriales.
¿Por qué es importante?
En Resani, somos expertos en la gestión y tramitación de la Calificación Técnica Industrial. Nuestro equipo de profesionales se encarga de cada etapa del proceso, desde la recolección de documentos hasta la obtención del certificado, para que tú puedas concentrarte en hacer crecer tu negocio.
Nuestros servicios incluyen:
Evaluamos tu situación y te ofrecemos un plan adaptado a las necesidades de tu empresa.
Te ayudamos a preparar todos los documentos requeridos (planos, memorias descriptivas, zonificación, etc.)
Gestionamos la entrega de documentos y seguimiento del proceso.
Revisamos cualquier observación y corregimos los detalles que sean necesarios.
Recibes tu Calificación Técnica Industrial en un plazo de 30 a 45 días hábiles.
Para obtener la Calificación Técnica Industrial, deberás presentar los siguientes documentos ante la SEREMI de Salud:
Externalizar este proceso con Resani tiene múltiples ventajas:
Contáctenos hoy y recibe una asesoría personalizada para gestionar tu Calificación Técnica Industrial sin complicaciones.
La Calificación Técnica Industrial (CTI) es un certificado emitido por la Seremi de Salud que garantiza que una industria, taller, bodega o infraestructura productiva cumple con los parámetros sanitarios, ambientales y de seguridad establecidos por la normativa chilena
Este proceso permite:
Verificar que la ubicación e instalación cumplen el plan regulador comunal y el Decreto N°47 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción.
Clasificar el establecimiento como inofensivo, molesto, insalubre, contaminante o peligroso, lo que define condiciones, límites y restricciones operativas.
Asegurar seguridad legal y continuidad operativa ante inspecciones sanitarias.
Deben solicitar la CTI todas las empresas industriales, talleres, bodegas, depósitos y otras instalaciones productivas. También aplica para proyectos nuevos o cuando se realizan modificaciones significativas, como ampliaciones, cambios de giro, aumento de maquinaria o traslado.
La solicitud de CTI debe incluir:
Planos sanitarios y de distribución.
Memoria constructiva con detalles de pisos, paredes, techos y materiales.
Descripción del proceso productivo, materias primas, insumos, maquinaria y potencia instalada.
Protocolos de manejo de riesgos: residuos, emisiones, ruido, olores, productos peligrosos.
Medidas de prevención: tratamiento de aguas residuales, residuos industriales, control de incendios, seguridad laboral, entre otros.
El trámite se realiza en línea a través del portal AS Digital de la Seremi de Salud y suele demorar entre 30 a 45 días hábiles. Su validez es indefinida, a menos que se modifiquen las condiciones originales del establecimiento, como el giro, superficie, maquinaria o actividades.
Experiencia técnica respaldada por un equipo profesional en prevención de riesgos.
Gestión integral del proceso: levantamiento documental, informes, planos, protocolos y acompañamiento.
Menor probabilidad de errores y rechazos ante Seremi de Salud.
Servicios complementarios como estudio de carga combustible, resistencia al fuego, protocolos HSE, entre otros.
Operar sin CTI puede resultar en sanciones, multas o clausuras por parte de la autoridad sanitaria. Además, compromete la continuidad operativa, la legalidad del negocio y la seguridad de los trabajadores y del entorno.